Hace poco me compré un disco usb de 64MB. Ha venido a solucionar uno de mis problemas permanentes, que no era otro que el de las copias de seguridad de mis datos importantes. Hasta que compré el disco hacía las copias de seguridad en CD regrabables. Podía guardar mucha información – más de 600MB – pero el tiempo que necesitaba para hacer el backup y sobre todo, para grabarlo a CD, era alrededor de media hora. Demasiado tiempo.
Al comprar el disco usb y decidir usarlo para hacer los backups, el tamaño del disco me ponía un límite a los datos a guardar. Así que he reducido la información a almacenar en el backup ligero, de manera que sólo guardo aquello que realmente considero imprescindible para ponerme de nuevo en marcha y guardar el backup ligero en el disco usb. Este proceso de hacer el backup y copiarlo al disco usb me lleva menos de tres minutos, lo que ya es razonable íncluso para hacer un backup diario.
Y todo gracias a algo como un mechero, que puedo llevar en el bolsillo cuando salgo de casa. Como dice Pepito Grillo en Pinocho – la peli preferida de Fátima – ¡ lo que es el progreso !
