Campeón de la XFL 2023

Desde hace unos años juego una fantasy football en la que participaban algunos de mis amigos, la Xangló Football League o XFL. Es una fantasy de 16 equipos, lo que quiere decir que hay que afinar mucho y estudiar los deepth charts de los equipos para el draft y luego tener suerte con las lesiones en la temporada. También hay que estar muy atento a los cambios a través de los waivers y esperar a realmente necesitar un jugador para ir a waiver. Es una fantasy muy competida, no hay rotaciones de managers y todos los años hay una gran tensión mientras dura la liga. Y también muchos mosqueos entre los managers.

Mi equipo es el Alforna Alficossos, un nombre que une el sitio donde vivo – La Horna o Alforna en valenciano – y algo endémico de este sitio, como es el alficoz. Creo que es uno de los mejores nombres de toda la liga y cuenta con escudo propio, como los grandes equipos.

Hasta ahora había jugado tres finales de la liga, tres XangloBowls como las llamamos y había perdido las tres, una de ellas por apenas 1 punto. Pero este año he hecho una temporada muy buena y he ganado la XangloBowl, pero no solo eso: ha sido una temporada para enmarcar. Gané 10 partidos en 13 jornadas de temporada regular. Al ser campeón de división quedé exento de ronda de wild card. En ronda divisional gané al dos veces campeón de la liga Valle de las uvas Pornstar por más de 45 puntos, en la final de la conferencia Assenet gané por más de 35 puntos al dos veces campeón de la liga Alcaná Broncos y en la final gané por más de 25 puntos al dos veces campeón de la liga La Romana Barrenos. Todos fueron triunfos claros e inapelables contra los únicos 3 equipos que han ganado 2 veces la liga.

Me uno así a los otros equipos que han ganado la XFL, una de las fantasy football más competidas que puedas encontrar, como son los Vinalopó Farmes, La Romana Barrenos (2), Valle de las Uvas Pornstars (2), les Forques Gats, Alcaná Broncos (2), Novelda Pardals y Camí Alcant Palmers. Con cuatro finales jugadas en nueve años y un título, mi equipo es uno de los que mejor historial tienen en toda la liga.

renombrado de fotografías

Una de las primeras tareas que realizo después de copiar las fotos de mis tarjetas de memoría al PC es renombrar las fotos. Desde hace muchos años las renombro siguiendo la nomenclatura AAAAMMDD_minombre_cámara_nombrearchivooriginal. Esto lo hago de manera masiva en CaptureOne – dentro del menú principal en la opción Imagen > Renombrar en grupo – y también lo hacía con Bridge cuando utilizaba CameraRaw para revelar las fotos. Esto, que yo pensaba que era habitual y que hacía la mayoría de fotógrafos y aficionados a la fotografía, resulta que es poco habitual. Revisando el archivo fotográfico de la Federación de comparsas de moros y cristianos de Novelda me he encontrado con la mayoría de fotografías sin renombrar, con el nombre del archivo que tenían en la tarjeta de memoria.

En los casos que he podido he renombrado los archivos siguiendo un patrón similar al que yo utilizo valiéndome de información como datos exif, nombres de carpetas, etc. Para hacer el renombrado me he ayudado de dos utilidades gratuitas:

  • La utilidad PowerRenamer incluida en las PowerToys de Microsoft, que permite renombrar archivos de una manera rápida. Lo bueno de esta PowerToy es que permite renombrar archivos utilizando la fecha de creación del archivo, pero lo malo es que el renombrado lo hace sobre los archivos originales.
  • La utilidad FastStone Photo Resizer, que permite renombrar imágenes a la vez que hace otras modificaciones en bloque como cambiar el tamaño de las fotos, el formato de archivo y muchas cosas más. Una auténtica navaja suiza para estos casos. La aplicación cuenta con dos pestañas, una para hacer el renombrado en bloque y la otra para hacer conversiones en bloque de las imágenes con opciones de cambiar tamaño en un lado, rotar, recortar, hacer espejo, añadir bordes o marca de agua… y muchas cosas más.

Creo que estás dos herramientas pueden solucionar muchos problemas a fotografos y también para diseñadores de sitios web, por lo que recomiendo echarles un vistazo.

el fester de Novelda v.2

Estos últimos meses he estado trabajando en la web de la Federación de Comparsas de Moros y Cristianos de Novelda, que ha se encuentra abierta para visitar. La web consta de cinco bloques temáticos:

  • Actualidad, donde iremos publicando las noticias de la Federación y de las distintas comparsas de Novelda. Esta es la página de entrada y muestra la cuenta atrás para el inicio de las fiestas de Novelda, el pasodoble ‘Festeros de Novelda’ de Oscar Navarro y a continuación las distintas entradas publicadas.
  • Comparsas, que recoge la historía de las distintas comparsas de Novelda: Astures, Beduinos, Damasquinos, Omeyas, Mozárabes, Negres, Piratas y Zíngaros.
  • Actos, que presenta los distintos actos de las fiestas de Novelda: avís de festa, recorrida de kábilas, entrada de bandas, entrada de capitanías, retreta, entrada de flores y entradas cristiana y mora.
  • Federación, que recoge información de la propia Federación de comparsas.
  • Publicaciones, donde iremos publicando las revistas Fester.
  • Historia y crónicas, que recoge las entradas escritas por Carmen Payá Abad, cronista oficial de las fiestas de moros y cristianos de Novelda.

La web tiene este aspecto:

La web está hecha con WordPress y el tema GeneratePress, que es el que utilizo en mis sitios web. Es la segunda vez que hago esta web, la primera vez estaba completamente maquetada a mano y hacerla fue bastante complicado. Esta segunda vez ha sido mucho más sencillo.

20+1 años de blogging

No me acordé, pero el pasado 12 de abril fue el vigésimo cumpleaños de este blog, tal como acredita su primera entrada. Por aquel entonces el blog se llamaba avemundi y estaba hecho con un gestor de contenido llamado MovableType. Pero antes de esa entrada estuve manteniendo durante un año un blog llamado software* que estaba escrito en html puro y duro y del que todavía guardo copia en un rincón de mi ordenador. Llevaba tiempo con la idea de recuperar aquellos artículos y esta efemérides diferida ha sido la excusa perfecta para hacerlo.

Recuerdo perfectamente cuando decidí escribir un blog. Fue en marzo de 2002 cuando comencé con la intención de tener un archivo de las cosas que me iban llamando la atención dentro del mundo de la programación. Al mes siguiente mi amigo Manuel Calero Solís me invitó a su casa para ir juntos al GUADEC 2002 que se celebró en Sevilla en abril de 2002. Volviendo a casa conduciendo iba rumiando sobre las conferencias que habíamos ido a ver en el GUADEC y en especial la presentación de Glade, un editor de recursos para Gnome. Cuando llegué a casa escribí una entrada más larga de lo habitual sobre aquello y ahí comenzó todo.

En software* iba alternando entradas cortas con artículos con más contenido. Esta era la página de inicio del sitio web, el termino blog era totalmente desconocido por aquellos tiempos.

Como la web estaba hecha a mano iba creando archivos de lo publicado en cada uno de los meses. Por aquel entonces, año 2002, la idea de un scroll infinito en una web era algo impensable y desde luego rayaba en la poca consideración hacia los lectores de una web.

Archivo de mayo de 2002

Los artículos largos tenían su propio apartado y pedí colaboraciones a varios de mis amigos del mundo XBase. Los artículos que había en aquella web los he publicado ahora aquí respetando su fecha original.

    Entradas de software*, mi primer blog

Y por último el acerca de de aquella web.

Desde aquella web han pasado 21 años y esta web cuenta con 528 entradas. En los últimos años el ritmo de publicación ha bajado bastante pero estoy tremendamente orgulloso de mantener esta web después de tanto tiempo.

entrenando AI sin permiso

Hace unos días leí una entrada de Javier Pastor en Xataka titulada 5.000 «tokens» de mi blog están siendo usados para entrenar una IA. No he dadomi permiso donde hablaba de un estudio sobre la manera en que se entrenan las aplicaciones de IA y que a través de un artículo del Washington Post había descubierto que su sitio web personal, llamado Incognitosis y que es uno de los mejores sitios personales sobre tecnología, se había usado para entrenar una aplicación IA llamada C4 de Google.

No me pude resistir a ir al artículo del Post a curiosear a ver si alanit se había usado para entrenar esa IA, pero el resultado fue negativo. Pero antes de abandonar el artículo se me ocurrió introducir cincomundos en el buscador y ahí estaba.

Durante algunos años mantuve separadas la web dedicada a los programas y otra donde escribía sobre temas personales. Esta segunda web primero se llamó avemundi y luego paso a ser cincomundos en referencia a un artículo de Joel Spolsky que traduje a español. Luego volví a reunificar los contenidos en una sola web, pero el contenido de cincomundos sigue alojado en wordpress.

Papelería 101 – edición 2022

Este pasado fin de semana estuve en un nuevo taller de fotografía con Jota Barros. En una de las comidas salió el tema de las aficiones al margen de la fotografía y resultó que eramos varios los interesados en la papelería. Estuve comentando los artículos que utilizo y he pensado en hacer una revisión de mis artículos preferidos de papelería.

En primer lugar está el tema de la escritura. Aunque tengo muchos bolígrafos prefiero utilizar pluma para escribir, por el sencillo motivo que en una pluma puedes cargar la tinta del color que quieras y hay tintas auténticamente bonitas. De todas las que tengo hay un modelo que me tiene seducido y es la Lamy Safari. La Safari es una pluma barata de plástico con plumín de acero que vale algo más de 20€ a los que hay que sumar otros 6€ del convertidor que te permite cargar la tinta que quieres. Safaris tengo varias, me gustan especialmente las ediciones limitadas que tienen tacto rugoso y plumín negro, como la Petrol, All Black, Umbra o los modelos de los ultimos dos años: Aquamarine, Mango, Savannah Green y Terra Red. Una cosa que me gusta mucho de la Safari es su grip de agarre que hace que siempre encuentres facilmente la manera correcta de cogerla. Otra pluma muy recomendable es la Twsbi Eco T, que es una pluma de pistón en que el cuerpo de plástico transparente hace de depósito de la tinta con lo que el color del cuerpo cambia según la tinta que tengas cargada. Tiene su encanto.

Lamy Safari Savannah Green, Petrol, All Black y Terra Red. Twsbi Eco y Eco-T

Con el tema de las tintas es donde empieza el lio. A mi me gusta cargar las Safari con un color similar al de la propia pluma pero mi color preferido es el azúl, así que las Twsbi las suelo cargar de azul e ir rotándo las tintas en ellas. Creo que aproximadamente la mitad de los tinteros que tengo son azules en todas sus variantes.

La tinta que lleva cada pluma actualmente es la siguiente:

Tienes que tener en cuenta que el color de una tinta varia en función del punto de la pluma y del papel en el que escribes. A mi me gustan mucho las tintas oscuras y a simple vista cuesta distinguir los matices. Cuando entinto una pluma lo anoto, así siempre se que tinta lleva cada pluma, cosa que a veces no es fácil por el parecido de los colores.

Y por último está el tema del papel. Para escribir con pluma yo recomiendo las libretas Leuchtturm1917 de tapa blanda. Las hay en distintos tamaños , colores y pautas como blanco, puntos o rayas. Tienes que buscar papel que no esté muy satinado y que no traspase la tinta. En cuanto al tamaño, pues a mi me gusta mucho el A5, pero es un gusto personal. No recomiendo las Moleskine porque el tamaño no es A5, están recortadas y es algo que me fastidia mucho.

¿ Donde comprar todo esto ? Pues… donde lo encuentres. De las papelerías que conozco la que más me gusta es la Papelería Debod de Madrid, que es una auténtica perdición pues siempre que voy compro de más. De las papelerías online, o si vives en Vigo, creo que Panda Boheme es una de las mejores. Me resulta curioso que en tiendas de decoración como Zara Home haya una sección de papelería y también en alguna otra. Lo mejor es pasar por las papelerías de tu ciudad a ver qué tienen y comprobar el tacto del papel..

¿ Y qué hacer con todo esto ? Pues tu propio Bullet Journal, un diario, o escribirte cartas a ti mismo como recomienda Cal Newport.

Muchas gracias a Jota y al Grup Fotogràfic de Petrer por este gran fin de semana.

‘Minimalismo digital’ de Cal Newport

Llevaba tiempo leyendo sobre Cal Newport y su libro ‘Deep work’, y en una visita a una librería encontré ‘Minimalismo digital’ y lo compré. El libro es ameno, un tanto sencillo pero me ha gustado bastante. El tema principal es la manera de afrontar el desafio de vivir en un mundo donde nuestros dispositivos digitales reclaman continuamente nuestra atención. Se enmarca dentro de la corriente crítica con las redes sociales y el resto de aplicaciones que compiten por rellenar cada minuto de nuestra existencia, corriente con la que cada día me siento más identificado.

En la primera parte del libro, titulada ‘Las bases’ nos plantea como los teléfonos inteligentes han cambiado el mundo por completo. El primer iphone tenia como objetivo llevar música en el teléfono para evitar llevar ipod además del teléfono, pero pronto derivó en dispositivos con gran cantidad de aplicaciones que reclaman por completo nuestra atención. Este cambio nos cogió a todos desprevenidos y rapidamente se ha desarrollado una industria que a base de ofrecer productos gratis y supuestamente neutros, lo que realmente están haciendo es generar adicciones a esas aplicaciones para engordar sus ingresos. Estas adicciones a las aplicaciones, cuyo máximo exponente son las redes sociales, no es algo casual ni achacable unicamente a los usuarios de las redes sino que es fomentada de manera premeditada por las compañias responsables de dichas aplicaciones. La solución que plantea el autor es el minimalismo digital: utilizar las tecnologías unicamente con un propósito y no como mero entretenimiento. A continuación propone realizar una cura digital: dejar de utilizar toda tecnología que no sea imprescindible para nuestro trabajo o relaciones personales durante treinta días y luego ir reintroduciéndolas pensando muy bien para qué las vamos a utilizar y si merece realmente la pena volver a utilizarlas.

La segunda parte lleva por título ‘Prácticas’ y plantea una serie de actividades que nos van permitir salir de la adicción a la tecnología dedicando nuestro tiempo y atención a dichas actividades. Estas prácticas son:

  • pasar tiempo a solas, teniendo claro que nuestro cerebro necesita descansar de estímulos externos para tomar decisiones y regular emociones.
  • evitar caer en la trampa del me gusta de las redes sociales y sustituir la conexión las redes por la conversación con la gente que nos importa de verdad. El autor cita la paradoja de las redes sociales y el libro ‘En defensa de la conversación’ de Sherry Turkle, que también he leido y recomiendo encarecidamente, para corroborar su tesis de los aspectos contrproducentes de las redes sociales.
  • defender el tiempo de ocio basado en intereses, evitando que el uso de la tecnología acabe llenando nuestro tiempo por habernos olvidado de nuestras aficiones. Recomienda planificar el tiempo de ocio para evitar caer el el uso lúdico de redes sociales que no nos aportan nada y aprender a realizar tareas manuales.
  • unirse a la resistencia de la atención, desinstalando las redes sociales en nuestro smartphone y adoptando un estilo de vida más consciente y deliberado.

El libro me ha gustado mucho y ha sido una lectura amena. Estoy totalmente de acuerdo en la tesis del libro y ha terminado por convencerme de la falta de neutralidad de las redes sociales y he terminado por desinstalar las pocas aplicaciones pasatiempos que quedaban en mi teléfono móvil. En caso de querer utilizar la única red social en que tengo cuenta activa – IG – lo hago en el ordenador, y cuando estoy en un sitio donde tengo que esperar o no tengo nada que hacer prefiero conscientemente dedicarme a observar el mundo que me rodea. Cada vez disfruto más de la fotografía, que creo que es una de las mejores aficiones posibles, e intento delimitar el uso de la tecnología y siempre haciendo uso de ella de manera deliberada.

Vive la résistance!

cuentas rata en redes sociales

La semana pasada estuve escuchando el episodio 9 del magnífico podcast Calle Oscura de Jota Barros. En dicho episodio el entrevistado fue Pollobarba, el conocido premio nacional de fotografía de 2035, y trataba sobre el tema del uso de redes sociales para fotografía, pero lo que se comentaba ahí creo que se puede extrapolar a cualquier actividad.

En resumen, lo que plantean en el episodio son los beneficios que puede tener el uso de redes sociales para cualquier actividad y que es importante saber gestionar dichas redes sociales para la finalidad que se desea. Tienes que orientar el uso de tu cuenta en la red social que te interese para la finalidad concreta y específica que persigues, y solo para ello. Por ejemplo, si tienes en Instagram una cuenta orientada a fotografía, tienes que interactuar con cuentas que te interesan, como posibles clientes u otros fotógrafos, y tienes que educar al algoritmo para que los anuncios que te muestre sean relevantes para tu finalidad. Para ello, cuando te aparezca un anuncio que no te interesa tienes que indicarlo para que la aplicación vaya depurando tus intereses y mostrándote unicamente lo que te interesa. Si tienes una cuenta de fotografía y te aparecen anuncios de zapatillas es porque alguna vez te lo ha mostrado y tu has picado.

¿ Qué tienes que hacer si además de un interés principal tienes otros ? Pues crearte, según la terminología de Pollobarba, una cuenta rata que utilizarás para curiosear otras cosas que no sean tu interés principal. De esta manera aíslas una cuenta para la finalidad que te interesa y en la otra puedes curiosear todo lo que no tiene cabida en tu cuenta principal.

La verdad es que la idea mola, y ya estoy aplicándola en instagram y en youtube donde he creado cuentas rata simplemente para seguir otros intereses distintos a la fotografía. Lo más chocante es que en IG sin publicar absolutamente nada mi cuenta rata cuenta con seguidores. Esto debe ser el progreso.

la fotografía como proyecto personal

Artículo publicado en el magazine FujiXPassion gracias a la revisión de la traducción a inglés realizada por mi amigo Jaime Irurzun.

Desde siempre me han gustado los proyectos personales. Un proyecto personal es algo que haces en tus ratos libres en que vuelcas toda tu pasión y todo tu interés y que haces sin ninguna obligación, marcándote tus propias metas. Soy un informático que trabaja en la administración pública española, y siempre he tenido mucho tiempo libre que he utilizado en mis proyectos personales. Uno de ellos es la programación, en el que he realizado varios proyectos de shareware: software que he desarrollado para mi y que luego he vendido en mi propio sitio web. También me gusta mucho leer, escuchar música y caminar, aunque esto son meras aficiones sin ningún objetivo más que el disfrute de cada una de esas actividades. Y desde hace un par de años tengo la fotografía como proyecto personal.

Hace muchos años que me gusta la fotografía. Al principio simplemente tomaba fotos en mis viajes y en algunos acontecimientos familiares, yo era el chico de la cámara. Pero cuando mi hija Fátima comenzó a hacer ballet clásico quise tomar fotos de sus actuaciones en los pequeños teatros donde actuaba. Aquello fue un infierno, los teatros son sitios oscuros y en las representaciones de aficionados están muy mal iluminados. Por aquel entonces tenía una cámara microcuatro tercios, que luego cambié a una Nikon APS-C, pero no conseguía hacer las fotos que quería. Hace alrededor de 3 años, mi amigo Alejandro Furti comenzó a hablarme de una marca de cámaras poco conocida: Fujifilm. Comencé a investigar en la red y en junio de 2019 vendí todo mi equipo Nikon con sus objetivos y compré una Fuji X-T30 con el Fujinon XF 18-55 f2.8-4. Al poco tiempo de tener la cámara mis fotos subieron de nivel. El visor electrónico me permitió realizar exposiciones más correctas y luego le edición de las fotos era menor. Su tamaño y peso contenido me permitían ir con la cámara a cualquier sitio. Mi amor por la fotografía resurgió.

Me gusta mucho tomar fotos en las calles, intentando captar la atmósfera de la cuidad en la que esté en ese momento. La fotografía callejera me permite realizar dos de mis actividades favoritas: el paseo sin rumbo por una ciudad y tomar fotos mientras camino. Cuando viajo suelo llevar la cámara colgada al pecho y voy observando la cuidad y fotografiando todo aquello que me llama la atención. También llevo la cámara cuando hago otras actividades, como participar en las fiestas de Moros y Cristianos de Novelda, la localidad donde vivo. Tomar fotos desde dentro de los desfiles es algo muy divertido, además de una perspectiva poco habitual para este tipo de fotos.

Al poco tiempo de comprar mi X-T30, en otoño de 2019, compré también un libro que influyó mucho en mi manera de hacer fotografías. Se trata del libro ‘Microgeografías de Madrid’ de Belén Bermejo, una editora de libros de ficción y poesía que era también aficionada a la fotografía y que falleció en junio de 2020. El libro comienza explicando que las microgeografías son los mapas particulares de cada uno, los ‘no lugares’ o sitios sin suficiente entidad para ser considerados como tales. Lugares anónimos o de tránsito. En el libro, Belén muestra fotografías de sus microgeografías, acompañandolas de textos con un hermoso enfoque poético. El libro me hizo reflexionar sobre la posibilidad de fotografiar lo cotidiano, aquellos sitios por los que has pasado tantas veces que ya ni te fijas en ellos cuando pasas y que muchas veces atesoran una gran belleza. Hablé del libro con mis compañeros de la Asociación Fotográfica de Novelda y acordamos realizar un proyecto colectivo sobre las microgeografías de Novelda, que actualmente sigue abierto a nuevas aportaciones.

El proyecto de microgeografías de Novelda me ha hecho recorrer de nuevo mi localidad de una manera tranquila, encontrando no lugares tan hermosos como inesperados, observando como la ciudad cambia de la mañana a la tarde, de una estación a otra, de los días de sol a los nublados. Una vuelta a fotografiar lo cotidiano, a disfrutar de a fotografía en mi día a día, sin esperar a viajes o acontecimientos extraordinarios.

A nivel personal puse dos restricciones al proyecto de microgeografías: iba a utilizar unicamente objetivos de focal fija y a utilizar la simulación de película ClassicChrome como punto de partida para el revelado. Compré un Fujinon XF27 f2.8 por su pequeño tamaño y precio, y comencé a salir los domingos por la tarde a tomar fotografías. El Fujinon XF27 es un objetivo fantástico, pequeño y muy nítido pero decidí venderlo y comprar un Fujinon XF23 f2 WR. El motivo fue la sensación de que en las fotos con el 27mm me faltaba un poco de amplitud, que esos 5mm en términos de equivalencia fullframe eran importantes para el tipo de fotografía que quería realizar y que el XF23 era el objetivo adecuado para ello. El Fujinon XF23 se ha convertido en mi objetivo preferido, su calidad óptica y velocidad de enfoque son increíbles y me siento muy a gusto con él. La única pega que le encuentro es que es bastante más grande que el XF27. Si pudiera hacer un objetivo a mi medida sin duda sería un XF23 f2 pero en tamaño pancake similar al XF27.

Actualmente mi equipo de fotografía está compuesto por una Fuji X-T30, una Fuji X-E2, un objetivo XF18-55 F2.8-4, un objetivo XF23 f2 WR y un objetivo Samyang 12mm f2. Utilizo correas de Peak Design y también me gustan mucho los parasoles cuadrados. Creo que este equipo es suficiente para realizar mis proyectos personales en fotografía de manera cómoda.

Me cuesta mucho seguir el ritmo efímero de las redes sociales, por eso publico preferentemente mis fotos en mi propio sitio web y en el de la Asociación Fotográfica de Novelda.

Enlaces:

Biografía:

Me llamo José Luis, soy el marido de Esther y padre de Fátima y Marcos. Trabajo como informático y, cuando no estoy con mi familia, ocupo el tiempo leyendo, paseando, programando y haciendo fotografías. He pasado mucho tiempo con otras cámaras, pero afortunadamente soy fujista desde 2019.

maneras de codificar libros

Tengo todos mis libros catalogados en Cuaderno de Bitácora y hace poco estaba reflexionando sobre la manera de codificar los libros. Antes de continuar diré que no soy experto en catalogación de libros, simplemente utilizo mi programa para catalogar mi propia colección de libros.

Resulta que tengo algunos libros catalogados secuencialmente por la materia, es decir, una abreviación de la materia y un número secuencial, como aparece en la imagen de abajo. La ventaja de esta manera de catalogar es que sabes cuantos libros tienes de cada materia a simple vista. Aunque el programa te permite verlo en la gestión de materias o mediante un filtro por materia, el tener el código secuencial por materia añade una funcionalidad importante y es conocer el orden de catalogación de los libros, que debería coincidir con el de compra si cada vez que compramos un libro lo catalogamos. De esta manera puedes ver qué libro compraste antes que otros o cual ha sido tu evolución en la compra de libros de una determinada materia.

Catalogación de libros por materia y número correlativo

La segunda manera en que tengo catalogados otros libros consiste en un código formado por la abreviatura de la materia, el autor y un número correlativo. Creo que esta manera de catalogar es más académica y parecida al que se utiliza en las bibliotecas. Con este sistema tengo los libros agrupados por materia y autor, pero no tengo una secuencia de libros en el orden que los compré reflejada en el códigos de los libros.

Catalogación de libros por materia, autor y número correlativo

¿ Qué manera es la correcta ? Pues la verdad es que no lo sé. Yo prefiero la primera opción aunque sigo manteniendo los libros catalogados con la segunda con ese código.

Si utilizas alguna otra manera de catalogar tus libros o estás más a favor de una manera o de la otra agradeceré tu comentario.